viernes, febrero 03, 2012

De A Lo Que Tenemos Derecho

Si se adquiere un bien o servicio y se paga por él, se tiene derecho a reclamar en caso de sentirse defraudado, eso es lo que dice Talcual en el Boletín del Consumidor, las leyes nos protegen y tenemos derechos a usarlas.

Si se adquiere un bien o servicio y se paga, a crédito y con plazos fijos y acordados desde el principio, también se tiene derecho a reclamar, eso sí, sea menos vehemente y sobretodo lea bien el contrato desde el principio, la letra menuda y demás, si tiene dudas coméntelas antes de firmar todo, ya después, cuando se dan interpretaciones unilaterales es que vienen los problemas.

Si se adquiere un bien o servicio y se paga con chichiguas, de mala gana, con rogadera y perseguidora, se tiene derecho a recibir un buen susto para que pague, a las buenas o las malas, además de recriminaciones en público por ser tan degenerado. Ojo con eso.

Si se ha establecido un contrato verbal o escrito donde cada quién recibirá su parte, justa o no, y cada quién estuvo de acuerdo; no se tiene derecho a hacer ninguna manifestación siquiera cercana a algún tipo de reclamo, se cargará todo en la conciencia con estoicismo, con el pecho al viento, sin que se quiebre la voz, ni se acumule agua en el rabillo del ojo.

La vida no es justa, no estoy afirmando nada nuevo, no quiero decir que haya que endurecerse, o mejor lo dijo el Che Guevara: Endurecerse sin perder la ternura jamás. Así suena más bonito y hasta parece diferente.

Lo que sí se debe ser es conciente entre lo que se da y lo que se recibe, o mejor, entre lo que se firmó en el momento de la mala negociación. No por una simple inconformidad podemos cambiar las reglas de juego, no está bien, no es correcto, nadie nos obligó a firmar, a estar ahí, generalmente se sabe de antemano la ruleta que se está jugando, algunas veces se pierde, las otras también.

lunes, enero 16, 2012

De La Mierdosidad

Voy a empezar este post al revés y voy a dar la conclusión de una vez, voy a cerrarlo desde el principio. Pensarán ustedes que descubrí el agua tibia con la siguiente afirmación, pero lo cierto es ser mierda no ayuda para nada.

Voy a definir ser mierda, porque de pronto alguien no conoce nuestra jerga. Ser mierda es ser una mala persona, soberbia, egocéntrica, altanera, prepotente, es una suma de varios factores negativos; tal vez no existe una definición formal pero lo cierto es que si usted trata con una persona mierda lo identifica sin problemas.

Yo soy mierda, lo he sido en muchas ocasiones, pero en la mayoría me he arrepentido luego del hecho; porque ser mierda no es un tipo de personalidad, es más un estado, todos hemos sido mierdas en algún momento de nuestras vidas, unos más que otros, pero no creo que nadie pueda tirar la primera piedra.

Me atrevería a decir que ser mierda con una persona mierda esa una de las venganzas más dulces, esa casi no la rebajo, pero hay veces que dejo pasar esa oportunidad, no por el otro si no por estar bien conmigo mismo, algunas veces se logra desarmar a una persona mierda con algo de amabilidad, con ser persona.

Ahora me doy cuenta que ser persona es lo opuesto de ser mierda, es ser cooperativo, amable, cálido, justo, una suma de muchos factores, tampoco tiene una descripción exacta, pero todos hemos dicho que alguien sí es persona, no como ese otro que sí es una mierda...

Y entonces nos encontramos con dos mujeres muy hermosas, una vieja conocida que de lejos está más buena que la otra, pero a veces es un poquito mierda; mientras la otra, también bella pero no tanto, es muy cálida y risueña, aprecia el humor fino y nos agradece por hacerla reír tanto, es más persona.

Se queda mucho tiempo con nosotros pudiéndose ir lejos, como la otra, y sólo arrimarse para ver qué ha pasado, qué hay de novedades, en lugar de eso se mantiene firme junto a nosotros, como lo ha prometido. Llega la hora de las definiciones y me pongo a pensar en este post y en todo lo que ha acontecido, pongo todo en una balanza y definitivamente me digo que ser mierda no paga.

La otra, la más buena, puede hacer lo que quiera, pero estoy seguro de algo,: Ésta noche se fue con las manos vacías, sí tan solo hubiera sida un poquito más persona, pero prefirió ser mierda.

viernes, diciembre 30, 2011

De Una Polvorienta Navidad

Una navidad que pintaba incluso más aburridora que la del año anterior, terminó siendo para mí un viaje al pasado, una remembranza de mi niñez y la confirmación que los buenos momentos dependen de las ganas más que de los lugares.

Las navidades de mi vida adulta nunca han llegado a ser tan divertidas como las de mi infancia, tanto así que la celebración no genera mayores expectativas para mi, es una fecha normal donde se pasa en familia más por costumbre que por otra cosa. Además el trabajo también ha colaborado para el desapego a la tradición, si no me falla la memoria, he pasado unas cinco navidades absolutamente solo.

Esta que no iba a ser la excepción y en la cual fui sacado a la fuerza del hotel, se convirtió en un torbellino de trago y pólvora que casi me hace llorar. En primer lugar solo estábamos tres personas con una botella de licor y rascaniguas, o martinicas, o como sea que se llaman, son esas pequitas de pólvora que vienen en una hoja de papel cualquiera y se rastrillan con el pie, en mis buenos tiempos también las podía prender con la mano para arrojársela a alguien, aunque en esta ocasión ninguno pudo.

Volcanes convencionales, otros de más tecnologías, bengalas, totes, mariposas, entre otras que no recuerdo el nombre; pero fueron las rascaniguas las que me hicieron feliz, tal vez porque en mi tiempo era la única pólvora que podía usar por su precio y por su menor riesgo de quemadura.

Ya con los tragos en la cabeza todo fue más fácil, así que más trago y más pólvora, y como ya estábamos entonados pues se trajeron los voladores y unos totes que sonaban el doble de duro. Yo no quise que compráramos voladores en la primera ida porque siempre me han parecido extremadamente peligrosos, pero el licor cumple con su labor y a quemar se dijo, admito que la potencia que se siente cuando el volador hala no tiene igual, quedé enviciado.

Los totes nos convirtieron en vándalos, la caneca de la basura del parque salió damnificada, los árboles, las bancas, un arbusto entregó una de sus ramas, en fin. Lo cierto es que reí como niño, como nunca, como siempre, tal vez puedo decir que ha sido una de mis mejores navidades, sencilla pero diferente, no estaba la gente que quiero pero eso no le restó diversión.

Ahora se acaba el año, diría que hora de balances pero no creo que sea necesario, no pasó nada raro, lo peor, parece que tampoco habrán cambios para el que viene, eso sí, como que comeré las uvas para desear más cosas buenas, muchas cosas buenas.


Feliz año para todos!!!

domingo, diciembre 11, 2011

De La Capa Azul

Esta temporada invernal en nuestro país, trajo a mi memoria un particular recuerdo de mi niñez.

Nosotros vivíamos en un sector alejado del centro de la ciudad, que era donde quedaba el trabajo de mis papas y también la escuela a la que yo asistía. Desde que tengo memoria mi papá tuvo motos, la que más recuerdo es una Yamaha RX-115 de color rojo, como vinotinto y que tenía un golpecito en el costado del tanque; antes de esto también fue propietario de una Yamaha azul pero no hace parte de mis memorias, también está la Bajaj, la Yamaha V-80 y ya luego de todo eso vinieron los carros que fueron en una etapa de mi vida más adulta.

La que importa para el relato es la RX-115 en la cual rodaba nuestra vida familiar, todo se hacía según la disposición del vehículo, nos montábamos los cuatro con mi hermana mayor y a seguir con nuestra rutina, en ese tiempo mi hermana menor tal vez no era ni un proyecto a futuro.

En los días soleadas, que eran la mayoría, cabalgábamos sin contratiempos, pero en época de lluvias, mi papá hacía uso de su capa azul, con la cual nos tapaban a todos y tomábamos rumbo a los lugares mencionados. Como la capa era para una persona, pues el resto de los pasajeros no veíamos el lugar por el cual nos movilizábamos, así que particularmente yo, clavaba mi cabeza para ver el piso mientras mi papá acelaraba.

La ruta era siempre la misma: Girar a la izquierda en la esquina, nuestra casa quedaba a dos casas de la esquina, unas cinco cuadras rectas hasta llegar a la avenida principal; ahí pasaba una ruta de transporte público pero no la utilizábamos muy seguido, todo era en motocicleta; giro a la izquierda para tomar la avenida, que era asfaltada, bajar hasta el puente para cruzar el río y volver a subir, en ese punto ya entrábamos al centro de la ciudad y era identificable porque el pavimentado era con piedritas, es más, creo que aún lo es.

Otras cinco cuadras recto hasta la escuela y listo, fin del viaje, como mi papá trabajaba en el edificio de junto, a veces metía la moto en el parqueadero y nos bajábamos todos y me llevaban a mi hasta la puerta de la escuela donde todos los niños nos agolpábamos para evitar mojarnos.

Hoy no tenemos moto, ni sé qué pasó con la carpa, la RX-115 se la vendió a un mecánico cuando compró el primer carro, ese mecánico moriría sobre ella en un viaje hacia la costa. El edificio de mi escuela es ahora un parqueadero, creo que la escuela ya no existe. El edificio donde trabajaban mis papás está ahí pero lo utiliza otra empresa. Nunca volví a saber nada de mis compañeros de escuela, ni siquiera las redes sociales son útiles, tal vez porque no me acuerdo ni de un solo nombre.

Mientras escribo esto las imágenes vuelven a mi memoria con una fidelidad absurda, como si lo estuviera viviendo. Si hubiera sabido que ese era mi tiempo de felicidad, habría aferrado a él con todas mis fuerzas.

viernes, diciembre 09, 2011

De La Importancia De Escribir Bien

Tenía otros post para escribir, pero por falta de tiempo no se han consumado. En cambio, este artículo, que solo es copiar y pegar me llamó toda la atención.

Que no le pase a usted!!!

lunes, noviembre 14, 2011

De Los Formales Y El Frío

Un poema de Mario Benedetti que declamó el dueño del lugar donde fuimos a ver a un cuentero paisa en Santiago.

Hay una versión de Joan Manuel Serrat pero tiene estrofas diferentes, pongo la letra del poema declarado por el poeta según el tubo.

Quién iba a prever que el amor ese informal
se dedicara a ellos tan formales

mientras almorzaban por primera vez
ella muy lenta y él no tanto
y hablaban con sospechosa objetividad
de grandes temas en dos volúmenes
su sonrisa la de ella
era como un augurio o una fábula
su mirada la de él tomaba nota
de cómo eran sus ojos los de ella
pero sus palabras las de él
no se enteraban de esa dulce encuesta

como siempre o casi siempre
la política condujo a la cultura
así que por la noche concurrieron al teatro
sin tocarse una uña o un ojal
ni siquiera una hebilla o una manga
y como a la salida hacía bastante frío
y ella no tenía medias
sólo sandalias por las que asomaban
unos dedos muy blancos e indefensos
fue preciso meterse en un boliche

y ya que el mozo demoraba tanto
ellos optaron por la confidencia
extra seca y sin hielo por favor

cuando llegaron a su casa la de ella
ya el frío estaba en sus labios los de él
de modo que ella fábula y augurio
le dio refugio y café instantáneos

una hora apenas de biografía y nostalgias
hasta que al fin sobrevino un silencio
como se sabe en estos casos es bravo
decir algo que realmente no sobre

él probó sólo falta que me quede a dormir
y ella probó por qué no te quedás
y él no me lo digas dos veces
y ella bueno por qué no te quedás

de manera que él se quedó en principio
a besar sin usura sus pies frío los de ella
después ella besó sus labios los de él
que a esa altura ya no estaban tan frío
y sucesivamente así
mientras los grandes temas
dormían el sueño que ellos no durmieron.

sábado, noviembre 12, 2011

De Estas Vacaciones

Regreso a la realidad contento y triste por los últimos quince días, conocí dos países maravillosos, lugares increíbles y gente que me hace sentir orgulloso de ser latinoamericano.

Es mejor Santiago que Buenos Aires? Difícil de responder. Todas las ciudades, al igual que las personas, tienen cosas buenas y cosas no tan buenas. Mejor Niágara que Iguazú? Aquí si voy a afirmar que los saltos de Iguazú son mucho más imponentes que los de Niágara, además, hay un mayor contacto con la naturaleza para aquellos que gustan de eso, igual Niágara es un espectáculo que no se debe dejar de ver.

Y las mujeres? Todas las mujeres son hermosas, excepto las que no lo son, debo decir que las chilenas son como las imaginé, como las había visto en las películas; las argentinas me sorprendieron con su belleza, tenía otro concepto, eso sí, si van a Ciudad del Este en Paraguay, no dejen de visitar los negocios porque al parecer no tienen jefe de recursos humanos sino de casting, que cantidad de mujeres tan guapas!!!

Dejé de nuevo a mi mejor amigo, pero quedo tranquilo porque verifiqué con mis propios ojos que está bien, muy bien, ese es un aliciente. Le cumplimos lo que dijimos, lo visitamos antes que regresara del todo de allá, aunque dudo mucho que eso sea pronto, tal vez yo en su lugar no lo haría, el problema es que la tierra y la sangre llaman más.

La cuestión es que aunque se demore en regresar yo creo que nunca voy a volver por allá, no porque no me hayan encantado todas esas tierras australes, sino porque hay muchos destinos más para conocer y la vida es tan corta...